martes, 31 de enero de 2012

Si me das a elegir

Si me das a elegir
me quedo siempre con vivir
¿Qué esperás?
¿Que no aprenda a mentir?
Si la verdad absoluta
no tiene identidad.
Existe tal tipo...
capaz de aguantar:
mentiras concientes
verdades disfrazadas
la falsedad, explotada.
la moral, devaluada.
El doble discurso manda.
No me des a elegir,
no me sale mentir.
Lo cierto, al desierto
Nosotros, totalmente necios.
Y el tipo, que no existe
fundamenta dogmas,
religiones,
políticas,
amores.
Pasiones,
doctrinas,
vidas.

Mentira,
no me digas que no mientes
todos estamos dentro
en éste,
gigantesco,
cuento.
Todos sabemos
la verdad que no conocemos.
Lo cierto del desierto
ya no es tan correcto.
No me mires con ojos ciegos,
que agudizas mi desasosiego.
No confundas, te lo ruego
sé sincera:
no me mientas.




miércoles, 25 de enero de 2012

a través de tí,


Yo también escribo sobre mi,
y no creo que sea lo más fácil.
Es que, siempre termino en lo mismo.
Trato de relatar lo que veo,
describir,
Contar lo que me sucedió,
lo que me dijeron, lo que escuché,
lo que entendí
o dí  por sobre entendido.

Imagino en silencio.

No es lo más fácil, viste?
Me cuesta un montón concentrarme en este texto.
Me es muy difícil encontrar las palabras.
Me olvido de lo que iba a poner.
Me acuerdo, describo el suceso,
palabra a palabra.
Es todo un juego.
Pero no lo hago muy seguido,
y por eso caigo siempre en lo mismo.
Hasta la letra me cambia,
me doy cuenta cuando releo  mis propios pensamientos.
Es eso, hasta rima
(rima con algo que imaginé
que ya olvidé
que me acordé
pero ya no es lo mismo)
Tendría que borrar casi todo,
pero hoy lo escribo todo.
Y aunque trato de no caer
caigo haciendo todo
por evitar la catarsis más original de todas.
Y duele, muchas veces
y a veces te quieres cuidar un poco,
no está mal, supongo
quererse un poco.
Y me repito
por describir lo que me pasa
cuando describo el pensamiento
por no caer a contar el sentimiento
terminar en lo mismo que estoy cayendo.
Decir que extraño aquellos momentos.
La vergüenza de mostrar lo verdadero.
Estos son poemas que quedan en secreto,
en silencio.
Por todo.
Porque digo una cosa y digo otra,
porque entrevero
y mezclo
y no digo lo que digo.
Ya no soy tan claro, digo.
Y me repito.
Ya no estoy tan claro, en todo, digo.
Mucho menos si comparo con aquellos años.
Y caigo,
de nuevo
a decir
te extraño.
A recordarte en el poema que te dedico siempre,
aunque no sea tan obvia la referencia.
Porque siempre te nombro,
y la tinta se pone oscura
¿qué pasa? me quitas la calma
o me la das y me la quitas
y en realidad,
pienso en frío,
sólo me agregas la adrenalínica monotónica.
Algo así como el "sentido de vida".
La adrenalina monótona,
(no me salía)
No me convenzo.
Siempre dispongo las opciones
y a partir de ahí dispongo mis acciones.
Fallo, erro, también acierto, a veces
ni siquiera me la juego.
No soy perfecto.
Y contigo menos.
Pero siempre estás ahi,
siempre sos opción.
Y ahí acciono,
fallando, acertando o ni siquiera me la juego.
Se juntan las tres,
entiendes?
La pregunta es:
hasta cuándo.
Y en vez de estar surfando la playa entera
que se llama mansa, pero hoy está revelada,
no,
estoy con el perro amigo
haciendo de amigos.
Tranquilo, escribiendo mil poemas
sin sentido.
Agradezco, de todos modos
la vida que habito.
Elijamos otros caminos,
otras opciones,
yo también sé que soy la tuya
no me jodas, ¿querés?
te lo digo de onda.
Seguirás donde mejor te queda,
no hace falta decirlo.
Lo siento y lo entiendo
y por vergüenza no lo escribo.
"Qué lo parió", me surge de adentro.
No sigo, pero no termino.
Esto es el presente de siempre,
todo siempre vigente.
El arte,
qué grande,
te mantiene constante.
Termino en lo mismo,
a través de ti,
hablando de mi mismo.-
Añadir leyenda