jueves, 10 de julio de 2014

admirando

Me da un poco de cosa
de no se qué,
quitarle todo este espacio
divino
a estas arañas espantosas.
Me da temor
y hasta un poco de vergüenza.
No quiero molestar.
Hortensias y campanitas
rojas y violetas.
Me siento bajo esta enredadera
tupida, verde, hosca 
Me generan respeto
los mangangá que zumban.
Admiración.
Las ranas son chiquitas
y croan muy alto.
La chicharra siempre de fondo.
Me da no sé qué hacer ruido
y molestar a los pájaros.

Aquí me quedo, entonces
esperando la luna naranja

por el lugar que ya sé que sale.




Me generan respeto
Admiración.
Admiración.
Admiración.





A los pies del morro

A los pies del morro
estoy en plena pendiente,
la luna, las estrellas
ahí nomás.
Flora, Fauna
completamente
salvajes, excitadas.
Mis plantas verdes
altas.
Ruidos que son sonido.
Escasos, aislados, intensos
pero claros.

Naturales
animales,
somos todos.

(al fin y al cabo)














eso que haces estando solo

eso que haces estando solo
pero que cuando viene alguien
otro
dejas de hacerlo.
-¿de dónde vienes?
-¿qué sos en silencio?
el eco hueco. que viene de la sien
el vacío profundo
zumbando a gritos
-las entrañas no mienten

como personas nos autoponemos en escena
nos imaginamos a nosotros mismos

-¿dónde está
dónde queda el encuentro?
cuál es entonces, el misterio?
la opacidad traslúcida
la cuestión otoñal
de la primavera.





un camión de mudanzas y una casa abandonada
una casa de ladrillos viejos
sin aberturas
desvalijada a macetazos.