jueves, 22 de marzo de 2012

diciembrenero


La mañana se calla
Las aves hablan
Entre ellas
O a nosotros o para ellas.
Los regadores de vida que mojan.
Las olas se agitan
La isla cada vez más chica
Más lejos.
Más hundida.
El cielo, naranja a lo lejos.
Cuenta que las gotas que cayeron
No caerán hasta quizás el jueves.
De diciembre.
El crucero se le cruza al carguero.
El buque de contenedores,
Aun más lejos que el cielo.

La mañana que habla
Aunque no se note.
Porque es eso,
Justamente,
Lo que dice cuando amanece.
La brava,
Qué mansa.
Cuando
Despierta callada.
Con el humor tan alto
Por las nubes naranjas.

Una tanguita verde.
La vela.
En el agua.
Las bollas.
Las bellas, todas.
Los ojos dos valizas.
Las motos H2O.
Los chicos que están cuadrados.
Los que venden, los que compran.
El muelle, el puerto, la isla,
A la sombra.
La mansa.
Qué brava.
Las banderas que flamean.
Es un perro mi escucha.
Gracias Piti.
Por mancarme.
El “buen viaje” de la señora Dina.
Es la tarde otra cosa.
Una cosa, la de siempre.
Es enero, dosmildoce.
Estoy despierto.
En pleno goce.



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