Cuántas
veces dije "nunca más" y caí en el "volver a empezar".
Caí o
seguí.
Quién me va
decir.
O subí un
escalón,
ascendí o
decaí,
quién me va
a decir, si yo no se decir.
Caigo,
nuevamente,
colgado con
los ojos muy raros,
que miran y
ven y observan,
y todo lo
que visual sea,
y todo lo
que racional sea,
y todo lo
que sentimental sea.
Y qué es
esto que estamos viendo, que estamos sintiendo, pensando, haciendo.
¿Qué
estamos haciendo?
pregunto
ahora sí,
con signos
de preguntas incontestables.
Para lo qué
están las preguntas contestables, para hacernos sentir.
Y si no tuviera
motores no podría vivir.
Y la duda
es el carbón que se arranca a quemar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario