martes, 15 de enero de 2013

botija


Botija carita de sueño sin dormir,
descanse tranquilo,
recuéstese la costumbre,
barra un poco de incertidumbre.
Se toma unos mates,
achina la vista,
se ríe con paciencia.
Putee si se calienta,
no se ahogue
-ha no ser que el humo sea dulce-
prenda uno a las 7 a.m, en la azotea
lo va a ver todo como más clarito que antes.
Comprenda, acéptese,
disfrute, amíguese.
No pierda la infancia aprendida,
la juventud asimilada.
Siéntese en plaza México
bajo la poca sombra que queda
y trate,
usted trate, aunque sea
de sacar la foto y entenderla,
respetar cada componente del encuadre,
cada tamaño,
color,
textura.
Interprételo, cada símbolo,
de qué van las cosas
y no se caliente,
y si se calienta respire,
pero no se ahogue,
no se ahogue donde no hay ni siquiera profundidad.

Aparte usted ya lo habrá entendido,
lo que a mi tanto me cuesta, 
carajo,
usted es más vivo.

Y mire que suena fácil,
y hasta puede que lo sea,
pero estamos acostumbrados a complicarlo todo,
y la complicamos sin darnos cuenta
y cuando nos damos cuenta ya estamos enterrados
y es más complicado.
Si, no es fácil, no.
Pero trate, usted trate.
Los mares hondos vendrán, 
si,
pronto,
y habrá que saber nadarlos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario