viernes, 18 de enero de 2013

verano dolor pastillas faso y mate


Las moscas se posan en el calor de la tardecita carolina.
Y a toda hora hasta no irse a dormir. Después llegan los mosquitos que son como primos.
Una pastillita beige chiquita.
A la mañana y a la tarde.
Otra rosada más grande a la mañana,
que la tomo a la tardecita porque me olvidé
y una de cada una
también
a la noche.
Cinco 5 fijas.
Las corto con una más rosada que la anterior
y más grande pero más liviana.
Me tomo un mate bien caliente y bien verde.
Ahora van siete 7. Jarra loca.
Una mosca se me posa en la mano.
En la espalda en el hombro en este cuaderno.
Cada movimiento que hago a torso pelado
me hace acuerdo a cuánto me duele la espalda de
nudo anudado.
Las moscas no cooperan.
Las constantes cebadas tampoco.
El perro me mira perplejo.
El mate me tranquiliza
El nudo y la espalda.
La mosca que molesta
la mosca como moscas
simplificada en una molestia sola
el faso parece que no calma
¡Me duele la espalda!
¿Qué será lo que tanto llevo a cuestas?
rompiéndome el lomo,
el bocho.
El cielo está empedrado,
ojalá se raje en dos 2 días.



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