Anoche soñé contigo
aunque tu no aparecías
-y que manera horrible de empezar, otra vez.
Pero el tiempo-espacio,
contexto,
de los sueños,
permitió
hizo
que yo
soñara contigo aunque tu no estuvieras.
Entonces pensaba en ti
que ya no piensas tanto
en mí
y yo hablaba para ti
y de ti.
Claro, se entrevera mucho las cosas
porque para empezar, otra vez,
yo nunca quise lastimarte
-y no sé si no hace falta que lo diga
Ni física ni moral
ni mental mente.
Y si hubo daños
yo también fui victima colateral
de mis propios genes
poco
adorables.
Entonces claro,
aunque tú no estuvieras hoy,
acá, ni anoche en el sueño
me persigo y te encuentro
y te sigo y me encuentro
perseguido, tratando de explicar
algo que ni siquiera yo
sé
con
claridad.
Es algo mental
que no puedo controlar
y viaja y va y nosotros sin cuidarnos
nos exponemos
ingenuos marchamos a calor,
creyendo o ignorando
somos vulnerables
a
la
pasión.
Entonces claro,
algo me dice que debo pedirte perdón.
Quizas un sueño.
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