A pesar del desafío que provocas todo el tiempo
o que me da miedo, me das
y tú sabes que me da miedo y juegas con eso,
porque sabes que es por otras cosas
que yo ni se (ni tú, sabemos).
A pesar que no quiera quererlo
o me niegue, por esos mismos viajes internos
y esté en contra de querernos por cosas del tiempo, del momento.
A pesares...
Me gusta tu sonrisa, mucho, con los labios cerraditos,
los dientes chiquitos
y cuando te sorprendes y te ríes, como pones la boca
y entrecierras los ojitos ya chinitos de por sí.
Y tus delicados detalles
Y tus gestos minuciosos
y tu perfume y tus cuelgues,
y tus laberintos y tus propios viajes internos,
los que yo no se, yo no te conozco tanto como tú a mí,
no tengo esa habilidad.
Cómo pronuncias mi nombre como retándome,
cuando me rezongas.
Y justo en el punto donde más pánico me da,
descubro que también es de los momentos que más me gusta,
cuando me desafías, me conquistas.
Me gustas como mujer que sos.
Quizás el mapa de mi viaje
anida en tu pecho.
Ahora es otro día, otro rumbo otro viaje
y sigo pensando en ti y lo que escribí anoche de ti,
por ti.
Seguramente estaba borracho
y me olvidé muchísimas cosas infinitas.
Me gusta cuando compruebas que tienes razón
y tu cara y tus manos lo expresan ufanamente.
Me gusta tu inventiva,
tus ganas de no hacer lo mismo de siempre.
Me gustas porque tampoco sos perfecta.
Y me gustaría estar en Purmamarca ahora contigo.
Pero estoy en Bolivia (Potosí)
y tú en San Carlos haciendo valijas
para Francia (Paris)
Y me gusta tu vergüenza desinhibida
y tus traumas también me gustan
los que me contarás
y los que no me cuentas también me gustan,
eso lo sé
porque también palabra tras palabra
te empiezo a conocer y eso es muy difícil
lo sabemos
las palabras... conocernos...
Ahora es otro día, otro rumbo otro viaje,
ahora no es que lo entienda, no, pero entonces a veces
cada tantito
le encuentro alguna razón, o más bien razones,
que me muestran -demuestran-
en esa tertulia constante siguiéndote de cerca
aún estando lejos.
Ahora es otro día y hoy grité con todas mis tripas
que quiero un abrazo tuyo.
Claro, estaba en inferioridad de condiciones
jugando una partida con lo que se llama
"Vida".
Las condiciones a las que me refiero son emocionales
y un abrazo tuyo era como energía extra.
Esto va a pasar.
Si, siempre pasa
y va a pasar.
En el sentido que quieras.
Aún así de lejos,
contigo en las estrellas
y en la luna, en el sol y en la tierra,
en cada montaña y río que baja
en el día y la noche.
La contienda pasó
gané y perdí
tu abrazo no estuvo
pero fue,
lo recibí
y lo entendí.
Y yo también te abracé.
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